A veces, resulta inverosímil los caminos que toma la fe en ciertos sectores abatidos de nuestra sociedad, me refiero al culto a la llamada “CORTE CALE” o corte de delincuentes que son adorados como santos, como divinidades terrenas en Venezuela y en Colombia. Reza una seguidora de este culto en Venezuela que estos procedían cortésmente a quitarte tus pertenencias: Hágame el favor y me da lo que tiene, señora’. No como los de ahora, que así le des la plata te pegan un tiro”.
Un culto que nace alrededor de los años 90 y que demuestra el sincretismo cultural y la apertura de creencias presente en nuestro país. Un fenómeno social que aunque no masivo, tiene los suficientes seguidores para convertirlo en un atractivo sociológico y antropológico. A continuación un registro fotográfico de estas imágenes, realizado en diferentes tiendas esotéricas de Ciudad Bolívar, Venezuela.
Fotografía y texto: María Elena Ferrer.
VENEZUELAN GANG ICONS / ESTATUAS DE MALANDROS 2